Coreografías del público: orientar, invitar, cuidar
La experiencia mejora cuando el espacio guía sin exigir esfuerzo cognitivo. Mapear flujos esperados, cuellos de botella y momentos de pausa permite ubicar entradas, boleterías, sanitarios y puntos de hidratación con sentido. Señalización clara, pictogramas consistentes y contrastes adecuados reducen ansiedad en entornos densos. Diseña para accesibilidad universal desde el inicio, no como añadidura. Integra sombras, sillas y bebederos en los recorridos. Simula escenarios de lluvia, calor extremo y evacuación. Cuando las personas se sienten cuidadas, permanecen más, recomiendan y regresan con amigos, construyendo comunidad alrededor del evento cultural.